dilluns, 9 de setembre del 2019

Catàleg d'accions no violentes (Global nonviolent Action Database)

Un catàleg de 200 accions no-violentes





L’estudiant Gene Sharp va revisar milers d’instàncies de lluita no violenta i va catalogar 198 mètodes diferents que s’utilitzaven en aquestes trobades. En un moment donat va anomenar aquests mètodes "armes" per emfatitzar que s'utilitzen en situacions de conflicte. Els va enumerar i va donar exemples històrics de cadascun en el seu llibre de 1973 The Politics of Nonviolent Action.

Els va agrupar en tres grans categories:
protesta,
no cooperació
i intervenció,

i després va dividir-les en classificacions més petites.

Els mètodes d'intervenció sovint poden ser més directament enfrontats, mentre que els mètodes de no cooperació poden ser, en algunes situacions, menys.

Aquests dos grups de mètodes poden ser coercitius, és a dir, impossibilitar que un oponent pugui governar o dur a terme les seves polítiques. L'altra categoria, que Sharp anomena "protesta i persuasió", té mètodes que solen ser menys enfrontats, però en algunes situacions (per exemple, alguns estats policials), l'oponent pot considerar-los altament amenaçadors i reaccionar en conseqüència.

Utilitzem la classificació de 198 mètodes de Gene Sharp en aquesta base de dades. Reconeix que certament es poden situar alguns mètodes en una categoria diferent, segons la circumstància, i la seva classificació no s'ha de considerar rígida.

Alguns dels noms dels mètodes poden no ser explicatius, per la qual cosa he tingut la llibertat d’interpretar alguns d’ells, sovint fent servir les paraules de Sharp en aquest procés.

(Premeu el botó "Més" per a més interpretació.) El material està elaborat amb el seu llibre de 1973, The Politics of Nonviolent Action: First part, Power and Struggle
(Boston: Porter Sargeant Publishers). Els errors que faig d’interpretació són responsabilitat meva.

Mètodes addicionals: En la investigació d’aquesta base de dades hem identificat mètodes més enllà del 198 de Sharp. És possible que siguin controvertits.

L'usuari que els trobi en llegir els casos probablement voldrà tornar a aquesta pàgina i prémer el botó "Més" per aquests mètodes per descobrir la nostra raó d'afegir aquests mètodes al 198

George Lakey
20 d'agost del 2011



EXEMPLES

El punt 86 és treure diners del banc.

En aquest link podreu veure'n les accions i resultats que s'han fet utilitzant aquesta accions

(Aquí en podeu veure els els 198 punts traduïts al català - desobedienciacivil.cat)

Entre les 8 accions catalogades en destaquem les següents

1983-86 per derrocar el dictador de Filipines
1992. La comunitat Thai va aconseguir amb èxit defensar la democràcia del cop d'estat
1969-1987: Estudiants britànics van pressionar el Banc Barclays a acabar amb les inversions que tenia a la Sudàfrica que promovia l'Apartheid
2000-2004: La xarxa de protecció dels boscos tropicals pressiona el Citigroup


En aquest altre enllaç trobareu 96 accions fetes mitjançant la música (codi 36)


(codi 54) Donar l'esquena
(allò que van fer els veïns de Torroella de Montgrí amb la visita provocadora de Cs)




(codi 60) Suspensió d'esdeveniments esportius (allò que hauria d'haver fet el Barça l'1 d'octubre del 2017 i que al final va fer però a porta tancada.


(codi 39) Desfilades

(codi 26) Pintar com a protesta

(codi 24) Llums simbòlics




(codi 23) Destrucció de la propietat privada

(codi 19) Portar / lluir símbols



(codi 18) Portar banderes o colors simbòlics







Hong Kong, Sudán, Puerto Rico: la clave del triunfo de la no violencia (ElPaís)

Font: 6 de setembre 2019

Tres casos de éxito recientes evidencian la eficacia de movilizar al menos a un 3,5% de la población




Hong Kong, Sudán y Puerto Rico no lo saben, pero tienen un porcentaje en común, el 3,5%.
Desde realidades geográficas y sociopolíticas muy diferentes, los tres territorios han logrado en los últimos meses victorias (parciales, como casi toda victoria) a través de campañas de resistencia mayoritariamente no violentas: la retirada este miércoles en Hong Kong del polémico proyecto de ley de extradición que dio origen el pasado junio a la ola de protestas, el fin de tres décadas de dictadura de Omar Al Bashir en Sudán (este jueves se anunció la composición del Gobierno de transición), y la dimisión en Puerto Rico del gobernador Ricardo Rosselló, a raíz de la filtración de un chat con comentarios sexistas y homófobos, y burlas a las víctimas del huracán María.

El 3,5% es una especie de barrera del éxito, según demostraron ya en 2011 las investigadoras Erica Chenoweth y Maria J. Stephan en su libro Why Civil Resistance Works: The Strategic Logic of Nonviolent Conflict (Por qué funciona la resistencia civil: la lógica estratégica del conflicto no violento). Cuando al menos ese porcentaje de la población participa de forma activa y sin usar las armas en una gran campaña política como un intento de cambio de régimen, esta triunfa.



Así fue, por ejemplo, en la denominada El poder de la gente, contra el dictador filipino Ferdinand Marcos; en la Revolución Cantada que trajo la independencia a Estonia, Letonia y Lituania; o en el totémico movimiento afroamericano por los derechos civiles en Estados Unidos. También entonces las manifestaciones masivas fueron la expresión más patente del malestar. También entonces fueron clave otras formas de acción menos televisadas, como huelgas o actos simbólicos de desobediencia.




No es solo una cuestión de números. También de estrategia, determinando cómo atraer a la gente al movimiento —innovando tácticamente más allá de las manifestaciones— y los puntos de presión, y manteniéndose resiliente frente a la represión”, subraya Stephan por teléfono desde Washington, donde dirige el Programa de acción no violenta del Instituto de la Paz de Estados Unidos.

En su investigación, Chenoweth y Stephan revisaron 323 experiencias violentas y no violentas, principalmente intentos de derrocar Gobiernos, entre 1900 y 2006. Lo hicieron asumiendo que la eficacia de las armas aguantaría bien el filtro histórico y tratando de separar el grano de la paja de forma tan estricta que excluyeron incluso un ejemplo canónico —la independencia de India bajo el liderazgo de Mahatma Gandhi— por considerar que la debilidad militar de la metrópoli, el Reino Unido, fue también un factor decisivo.

La conclusión les sorprendió:
las campañas no violentas habían sido el doble de exitosas que las violentas.
Como en un enso japonés, el círculo zen pintado de un solo trazo, la simplicidad de la regla del 3,5% es solo aparente. “Cuando algo estalla, la gente cree que detrás únicamente hay enfado, pero hay también corrientes que se han ido organizando antes de forma menos visible”, señala otro de los expertos en no violencia más importantes, Jamila Raqib, heredera del pensamiento del estadounidense Gene Sharp, el pope fallecido el año pasado y cuyo De la dictadura a la democracia ha inspirado a disidentes en distintas latitudes y décadas.

Pero, ¿qué hace que unos movimientos pacíficos triunfen y otros fracasen?

 ¿Por qué, en el mundo árabe, las mismas concentraciones en las calles mayoritariamente pacíficas lograron derribar a Ben Ali en Túnez, a Mubarak en Egipto y este abril a Buteflika en Argelia, mientras que Siria se hundió en una guerra civil? Más allá de factores como el interés —o desinterés— de las grandes potencias por el lugar o la eficacia de la represión, Stephan cita uno fundamental: “El compromiso estratégico del liderazgo con la disciplina de la no violencia”. Es decir, la apuesta —durante un tiempo que puede ser prolongado y en el que se pueden correr riesgos graves— por formas de protesta que generen presión (manifestaciones, sentadas, huelgas, boicots, ocupaciones, insumisión fiscal, etc.) sin dañar a otras personas y que permitan, además, asumir distintos niveles de riesgo. "Por edad o capacidades físicas, no todos los participantes se pueden exponer a los mismos”, agrega Stephan.

La protesta hongkongesa es fundamentalmente pacífica, pero recientemente se ha visto ensuciada por episodios de violencia, lo que genera un dilema moral y un problema estratégico.

“Incluso cuando es limitada y en autodefensa, la violencia es contraproducente, porque aleja a ancianos, niños, mujeres... Se convierte otra vez en hombres jóvenes físicamente aptos llevando el proceso”, apunta Raqib, directora ejecutiva en la Institución Albert Einstein.  
Maciej Bartkowski, director de Educación e Investigación en el Centro internacional sobre el conflicto no violento, lo ilustra con el caso sirio: “Los cinco primeros meses de lucha no violenta, de marzo a agosto de 2011, debilitaron al régimen de forma significativa como ninguna acción violenta posterior lo ha hecho. Fue lo que casi llevó a la caída del régimen de El Asad, cuyo Ejército sufrió más de 50.000 deserciones.

El giro hacia la violencia fue letal para la oposición, porque asustó a los grupos minoritarios que apoyaron al régimen y desde entonces le han sido leales, lo que fue crucial para que El Asad se recuperase y consolidase su base de poder”.
Farida Nabourema habla desde la experiencia. Lucha desde hace años contra la dictadura de Faure Gnassingbé en Togo, que en 2017 vivió manifestaciones masivas.

"La no violencia no es una elección moral ni filosófica, sino estratégica. Mi objetivo es empoderar a la gente para derrocar a un líder. Si armas a la gente, ¿cómo gestionas el día después? Aún sigo recibiendo invitaciones de ciudadanos para montar algo violento con el argumento de que, sin pistolas, nunca derrocaremos a un régimen brutal, pero la gente confunde no violencia con tolerancia a la violencia o con debilidad. Y lo que trato de hacerles entender es que el Estado tiene todos los medios militares y diplomáticos, y de ninguna manera vamos a tenerlos nosotros para montar un Ejército equiparable al de un Estado con 50 años de dictadura militar", afirma por teléfono desde el país sin identificar en el que se encuentra exiliada. En diciembre de 2017 entró a Togo por última vez porque —dice— su rostro es ya demasiado conocido como para pasar desapercibida. “Estuve escondida casi todo el tiempo. Solo me mostré en una manifestación y brevemente. Era un mensaje al ministro que dijo que no tenía agallas de entrar al país”.


Innovación

Es la fuerza de los gestos. O de la innovación para burlar leyes injustas. En Hong Kong, el pasado julio los activistas sortearon la prohibición de manifestarse con la excusa de que se congregaban para cazar pokémons o, irónicamente, para llorar al apodado carnicero de Tiananmén, el ex primer ministro chino Li Peng, fallecido días antes. También de las analogías históricas fácilmente reconocibles, como los freedom riders en Palestina, que se subían a los autobuses que conectan Jerusalén con los asentamientos judíos en Cisjordania y tomaban su nombre de los activistas que lucharon así contra la segregación racial en el sur de Estados Unidos en los años sesenta.
“Existe el malentendido de que las personas que optan por la no violencia lo hacen porque son buenas, cuando en su mayoría es porque no tienen acceso a otra vía. O simplemente porque funciona”, apunta Raqib. Como en la reacción en cadena en el mundo árabe que produjo el pionero caso tunecino. “Sucede cuando el resto de medios institucionales, como los tribunales o los partidos políticos, no son accesibles o representativos, por estar estrechamente controlados por el poder”, aclara Bartkowski.


En 1930, y para sorpresa de muchos en sus propias filas, Gandhi escogió una causa pequeña —la sal— para su lucha más amplia contra el colonialismo británico. Los indios tenían prohibido producirla y pagaban un impuesto por ella. La protesta culminó en una marcha multitudinaria de casi 400 kilómetros y millones de indios vulnerando abiertamente la norma. El Reino Unido acabó retirándola y fue uno de los últimos clavos en el ataúd de su control. Es, probablemente, el caso más paradigmático. "Aunque no todos los activistas son conscientes de su influencia, el nuevo fenómeno de la lucha no violenta gandhiana ha sido difundido desde la segunda mitad del siglo XX por numerosos movimientos políticos y sociales en el mundo entero", explica Rubén Campos, analista del Real Instituto Elcano experto en India y la figura de Gandhi. "Su gran contribución ha sido incorporar la lucha no violenta a la memoria cultural colectiva de la humanidad".

divendres, 6 de setembre del 2019

Sempre es pot guanyar: sis lliçons imprescindibles d’Hong Kong (Vilaweb)

FONT: 4 de setembre del 2019
Vicent Partal



Ahir vaig mirar d’explicar en aquest reportatge a fons quina era la situació d’Hong Kong. Al vespre la cap de govern, Carrie Lam, va anunciar oficialment la retirada de la llei d’extradició, que havia estat el detonant que havia revifat el conflicte. El moviment democràtic va respondre que la reacció del govern feia tard i feia curt, perquè ara ja hi ha quatre demandes més:

l’aturada de la violència,
l’alliberament dels detinguts,
una investigació oficial sobre la brutalitat de la policia
i eleccions lliures i democràtiques.



Avui m’agradaria aportar-vos una visió diferent:
quines de les coses que passen ací crec que poden tenir una certa significació per a nosaltres.

1-Els conflictes poden adormir-se, però no desapareixen per art de màgia

Aquesta és la constatació més important de totes. Entre la Revolta dels Paraigües i el moviment actual han passat cinc anys. Cinc anys en què va semblar que la repressió del govern i les divisions dins el moviment democràtic havien barrat el pas a qualsevol oportunitat. El conflicte d’Hong Kong semblava completament dominat i potser això ha menat el govern a cometre l’error que ha comès. Cinc anys després, de sobte, la societat ha esclatat, certament d’una manera diferent, amb tàctiques i eslògans diferents, però enllaçant amb el mateix objectiu.
Per què? Senzillament, perquè els conflictes poden adormir-se, els pot controlar el govern, pot mirar d’apaivagar-los…, però si no es resolen, si no hi ha diàleg ni propostes positives, tornen i tornen, una vegada i una altra. Evidentment, tornen si són tan importants com els d’Hong Kong, Escòcia o Catalunya, per posar tres situacions ben diferents. Només cal una espurna, qualsevol, una llei d’extradició, un Brexit, una sentència?


2-Cal anar-hi, anar-hi i tornar-hi a anar

Durant aquests cinc anys passats, ací a Hong Kong, enmig de la repressió i el silenci, si més no una part del moviment ha insistit a continuar, continuar i continuar. Fins i tot quan les circumstàncies eren més difícils, quan els dirigents eren empresonats, enmig d’una aparent indiferència social creixent, el sector més dinàmic del moviment mantenia la pressió i mantenia els objectius, no deixava que s’esmicolassen. L’explosió d’ara no es pot explicar de cap més manera. Si hi ha rendició s’acaba tot, si l’esforç es manté acaba apareixent l’oportunitat. El derrotisme, en aquest cas, és un gran aliat de la repressió.

3-No hi ha res que no s’haja inventat, que no us impressionen

Sorprèn de veure com les tàctiques dels governs són tan semblants. A Hong Kong han fet gairebé tot allò que van fer al Principat durant l’octubre republicà i els mesos posteriors. Atacar amb la policia. Atacar amb escamots d’incontrolats. Fer aparèixer grups que reclamen als manifestants de negociar, com si fossen neutrals, però que no reclamen mai a l’estat que assumesca la seua responsabilitat i negocie. Amenaçar amb moviments de tropes coreografiats. Amenaçar les empreses, fer que es decanten cap a l’estat. I amenaçar la població amb el desastre econòmic que seria un canvi de status quo. Impedir que diputats electes ho puguen ser perquè no juren la constitució espanyola o no expressen lleialtat a la Xina. Impressiona de veure-ho, però alhora és aclaridor: ja sabem què faran i ja sabem que tot allò que facen respon a un guió previ. No ens deixem impressionar, doncs, ni ens creguem res d’allò que no és sinó façana.


4-És nosaltres, els diversos nosaltres, contra ells

Entendre això és fonamental. Aquests dies he vist un gran canvi respecte del 2014: ara les accions de confrontació d’una part del moviment, fins i tot les més violentes, ja no són aturades pels manifestants ni criticades. No es tracta de si cal violència o no. Simplement es tracta de saber pintar la ratlla entre l’un costat i l’altre. ‘Tots som al mateix vaixell i la violència té l’origen en la brutalitat de la policia’, em deien. Més enllà dels mètodes usats, i de si cal violència o no, el significat profund d’aquesta reacció és que tu pots estar en desacord amb les tàctiques d’alguns dels teus, però no oblides mai que són dels teus. I per tant respectes allò que fan.
I evidentment això també val al contrari. Saps qui són els teus, però també saps qui tens en contra i no fas res per donar-li aire. Que tu mateix, la teua policia, detinga i perseguesca els teus manifestants no s’entén. Que tingues tancats a les teues presons els teus dirigents no hi ha manera d’explicar-ho. Com no s’entén que vulgues reforçar aquell que et reprimeix. El vot a favor de Pedro Sánchez, per exemple, ací és incomprensible. Per quins set sous votaràs aquell qui té la teua gent tancada a la presó, aquell qui et nega el dret no tan sols d’autodeterminació sinó de votar en referèndum? Pitjor encara: com pot ser que votes aquell qui nega l’existència del conflicte i diu que en tot cas el conflicte ets tu?

El nosaltres pot ser divers, evidentment, i pot tenir pràctiques i idees extremadament diferents, però sempre és un nosaltres.
I sempre va contra ells.
No entendre això és negar l’existència del conflicte polític.

5-Sigues aigua, no els ho faces fàcil

Ahir vaig dedicar una part del reportatge a explicar aquesta tesi del ‘sigues aigua’, que em sembla particularment interessant. Consisteix a triar sempre el terreny on combats, pensant que siga el més favorable a tu i pensant a col·lapsar la reacció de l’estat. Quan van a cercar-te en un lloc i amb una gent, tu ja ets en un altre amb una altra gent. Cal demostrar-los i demostrar als ciutadans que no tenen la capacitat física real de controlar la situació i posar-los nerviosos fins que perden els nervis i cometen errors.
A mi això m’ha interessat especialment. Crec que un dels problemes del 27 d’octubre era que el terreny de la confrontació era molt favorable a l’estat, que tan sols havia d’atacar una institució, la Generalitat, i un espai geogràfic concret, el parlament o el Palau de la Generalitat. En canvi, ara caldria pensar en allò que un dia vaig anomenar un Arenys de Munt de la presa del poder. Ser aigua. Des dels municipis, alliberant territoris que l’estat espanyol no té prou mans per a reprimir. El Primer d’Octubre ja vam veure què podien fer, però també vam veure què no podien fer, les limitacions de la seua resposta.

6-Sempre es pots guanyar, però has de ser un problema o no guanyaràs mai

Ahir la cap de govern d’Hong Kong va sorprendre tothom anunciant la retirada formal de la llei. En canvi, la setmana passada havia detingut durant hores un grapat de dirigents socials i polítics per amenaçar la població abans de la convocatòria d’una gran manifestació dissabte i d’una vaga general dilluns i dimarts. Però la gent no es va espantar. Al contrari. La manifestació es va desconvocar (sigues aigua…) i la ciutat va ser presa per grups que alçaven barricades i responien a la brutalitat de la policia, que va arribar a l’extrem d’atacar ciutadans dins els vagons del metro. Tot fa pensar que la setmana passada el govern d’Hong Kong pensava que podia espantar el moviment i en canvi ha acabat havent de regalar-li la primera victòria: la retirada de la llei.


Això recorda una cosa elemental però que sembla que hem oblidat: que sempre es pot guanyar. Sempre. Joan Ramon Resina ho analitzava dilluns d’una manera brillant, explicant el canvi de to; Joan Minguet definia molt bé la sensació que molta gent té; i Julià de Jodar hi anava a fons ahir mateix, tots tres en aquestes pàgines.

Però sempre es pot guanyar. Els països bàltics van derrotar la segona superpotència nuclear del món. El Vietnam va fer fora del seu país la primera. El mur de Berlín, que semblava infrangible, va caure. L’apartheid es va enfonsar sota els peus dels racistes. I ara una ciutat, petita en l’escala d’allò que és la Xina, es pot enfrontar a Pequín i els seus titelles i guanyar. No sempre es guanya, però sempre es pot guanyar.

Ara, la primera i gairebé única condició per a guanyar és ser un problema. Ser un problema que l’estat no puga dominar amb normalitat de cap de les maneres i que apareix com un problema a resoldre, per tant, als ulls de l’opinió pública mundial.
L’octubre del 2017 Catalunya era un problema que formava part de l’agenda de tots els governs del món i avui no ho és. Avui ho és Hong Kong. Perquè hi ha una crisi que apareix a totes les televisions i a tots els diaris, que inquieta els ciutadans que s’interessen per la política a qualsevol país del món. Rebaixar el nivell del conflicte, voluntàriament, és doncs la pitjor decisió. Possiblement l’error més gran que s’ha comès i, per tant, el que cal rectificar de manera més urgent.


dimecres, 4 de setembre del 2019

L’activista en vaga de fam que ha atravessat Europa a peu arriba al parlament de Brussel·les (la República.cat)

FONT: Gerard Sesé

Jorge Fernández ha perdut 29 quilos i ha estat 64 dies sense ingerir sòlids i ha estat rebut a Waterloo pel president Puigdemont

En Jorge Fernández, activista internacional pels drets humans, conegut per la seva anterior acció (va estar sense menjar més de 50 dies a plaça Catalunya per a exigir al consistori municipal un seguit de mesures per a millorar les condicions de vida i les ajudes a les persones sense sostre) ha tornat a aconseguir una nova gesta aquest cop per a reclamar la llibertat de Catalunya i de l’activista Julian Assange.
Va iniciar la seva particular peripècia el 2 de juliol un cop acabada la manifestació independentista davant del parlament europeu.
A base de cafè, sucre i Aquarius, el gallec ha fet trams intermitents de 5 quilòmetres fins a arribar a l’altre Europarlament, el de Brussel·les després de 64 dies en vaga de fam una travessia de més de 450 quilòmetres.




Avui l’activista ha arribat en primer lloc a Waterloo acompanyat d’activistes d’ANC, de represaliats dels CDR, de la lluita sindical, i un representant de la colla castellera Xiquets de Torredembarra, i altres activistes per les llibertats europeus. A Waterloo han estat rebuts pel Molt Honorable President Carles Puigdemont. L’audiència s’ha estès a partir de les 11 del matí i han estat parlant de la internacionalització del Procés, de Dret internacional, de la situació de la defensa, de les llibertats i en especial de la llibertat d’expressió, i del dret a decidir, sense oblidar la situació de les famílies vulnerables i la criminalització dels mitjans de comunicació assimilada a la repressió neofranquista que està patint Catalunya. Els activistes també han aprofitat per a saludar al President en nom de les múltiples persones que li volien mostrar el seu suport, i dir-li que no està sol.

A continuació, els activistes han finalitzat la caminada, acompanyant a Jorge Fernández en el tram final fins a Brussel·les, on han denunciat els més de dos milions de vots defraudats en les passades Eleccions europees i han demanat la llibertat per a Julien Assange fins a que han estat ‘expulsats cordialment’ per portar les banderes i pancartes exigint la llibertat dels presos polítics catalans, i sense poder miccionar davant el Parlament Europeu, intenció que havia expressat l’activista Jorge Fernández, han hagut de marxar.

Ara, de camí de tornada a Barcelona, en Jorge té previst ingressar a l’hospital, on li han fet proves per comprovar el seu estat de salut. En una piulada, en Jorge explica que ara pesa 74 quilos, per tant, n’ha perdut 29, ja que i va començar amb 103.

Enllaç a la notícia del Twitter









"Nos recibe el president muy cordialmente en Waterloo , hablamos extendido sobre la situación social, sobre la falta de respeto a los derechos fundamentales en el mundo y la libertad de prensa ."

"Protestar funciona": l'independentisme català mira a Hong Kong (elNacional.cat)

Font: elNacional (2019-09-04)


"L'independentisme català ha celebrat que el govern de Hong Kong hagi retirat definitivament la llei d'extradició gràcies a les contínues protestes dels manifestants, i que el poble hongkonguès hagi aconseguit així el seu primer objectiu. Diferents representants del Govern, de partits independentistes i d'entitats sobiranistes han manifestat a través de les xarxes socials que el fenomen de Hong Kong és tot un referent."




Laura Borràs
"Importantíssima notícia. Protestar multitudinàriament funciona en alguns racons de molt. Però, parlant de les negatives dels governs espanyols a concedir un referèndum on la gent pugui decidir el seu futur, per què caldria aplicar la democràcia si es pot aplicar el codi penal? https://twitter.com/publico_es/status/1169193427533258753 "

Albano Dante-Fachín
"
Per molt que incomodi alguns, els tsunamis és el que tenen. Si poden amb XINA poden amb el xixarel·lo del Borbón i els lladres de l'IBEX.
https://twitter.com/324cat/status/1169196751628263424 "

Marcel Mauri

"
La desobediència civil i la lluita no-violenta en defensa dels drets i les llibertats no només és necessària si no que és, cada cop més, imprescindible. Els manifestants i activistes de Hong Kong són un exemple de dignitat i de compromís "

diumenge, 1 de setembre del 2019

Cal crear un govern provisional de la República (Xavier Díez, Vilaweb)

Font: 28 d'agost del 2019


Amb dos anys n’hi ha prou per a fer-nos una fotografia clara d’on som, i dissenyar uns apunts que ens permetin d’arribar on volem arribar. Des de la preparació del referèndum d’autodeterminació fins al desgavell polític d’aquests darrers mesos, compartit a Barcelona i Madrid, ens podem fer una idea més clara de quines són les regles del joc en un procés de construcció republicana, que, si bé sembrat d’obstacles i mines, continua essent un camí on la majoria ciutadana del nostre país, amb més determinació o menys, ha decidit de transitar. És l’únic camí, a més, que un règim postfranquista, potser no agonitzant tot i que sí prou tocat, ens  força a emprendre.


Escena de la pel·lícula "Land of mine"
La primera lliçó que hem après, ben amarga, per cert, per a aquells qui temps enrere no teníem cap problema a identificar-nos com a espanyols, és que Espanya no és una democràcia. Que l’estat espanyol d’avui és una actualització del mateix sistema operatiu instal·lat a la força el 1939 amb un acte il·legítim de violència, i que manté la vigència dels seus principis rectors mitjançant la monarquia, els símbols nacionals i una constitució que només és presa seriosament a l’hora de reprimir la dissidència. Dos anys després, ens ha quedat ben clar que no ens enfrontem a un estat occidental democràtic, amb unes normes de funcionament mínimament raonables, sinó a una dictadura, a un imperi que, tot parafrasejant Mikhaïl Bakunin, només pot sostenir-se gràcies a la violència i el crim. Un règim que, malgrat que fa ingents esforços per mantenir les estructures de poder i dominació bastides durant el sanguinari franquisme, no deixa de ser una versió relativament sofisticada de l’antic règim, fonamentada en la persistència dels privilegis d’una minoria que controla absolutament tots els poders fàctics i estratègics, capaços, per exemple, de fer sabotatge a qualsevol govern mínimament d’esquerres que qüestioni l’status quo. Un règim que es fonamenta en un cert culte a la personalitat –d’aquí ve la importància de mantenir artificialment una monarquia representada per personalitats mediocres i matusseres– i amb un aparell propagandístic –un nacionalisme espanyol prou banal– que assegura l’adhesió d’importants sectors populars, que tenen en la catalanofòbia un espai de cohesió.

En aquests dos anys també hem constatat la pluralitat de l’independentisme. Això ha evidenciat una certa fragilitat, que en el fons també implica una solidesa important. Hi ha independentistes d’esquerra i de dreta, creients i agnòstics, neoliberals i anarquistes, ambiciosos i ingenus, raonables i passionals, identitaris i postnacionals. Això, com no pot ser de cap més manera, origina friccions explotades diàriament per la propaganda imperial i escamots de trolls que es dediquen a intoxicar les xarxes socials, aquest espai tan necessari i tan brut que sacseja una realitat paral·lela, no sempre coincident amb una normalitat acceptable als carrers. Imagino que tot això és inevitable; tanmateix, sempre he sostingut que les baralles, que n’hi ha d’haver, caldria reservar-les al procés constituent, l’endemà de la independència efectiva. Ara, en canvi, resulten un llast contraproduent i paralitzador.
En aquests dos anys, també ha quedat clar que el comportament erràtic dels principals actors requereix un canvi radical d’orientació i d’estil. No descobriré Amèrica si reivindico que cal un full de ruta republicà adaptat (i adaptable) a les circumstàncies de guerra bruta a la qual ens han abocat. I això implica una combinació de tàctiques i accions per part de molts actors i intensitat canviant.

Implica les institucions, les entitats independentistes i la ciutadania políticament organitzada. Això es tradueix en la necessitat de la desobediència a nivells diversos, una desobediència civil que té poc a veure amb la idealització progressista del terme o la mitificació literària; parlo d’una agra confrontació, d’embrutar-nos en el ring de fang on la monarquia ens ha arrossegat. Una desobediència civil que pot arribar a ser antipàtica, desagradable, lletja, si bé necessària, que pugui contrarestar la guerra bruta per la qual ha optat l’estat, els seus mariatxis mediàtics i les seves clavegueres. Aquesta guerra bruta, consistent a fer accions de propaganda i guerra psicològica, ha aconseguit tacar l’ordenada i gairebé noucentista lluita per la independència, ha enlletgit el panorama viscut, tot i que no deixa de ser un bon senyal, perquè és una bona mostra de la impotència de l’estat a l’hora de reconduir un irreversible procés mental de divorci emocional entre Catalunya i Espanya.
Efectivament, l’estat ha optat per l’estratègia de la repressió, una guerra propagandística que malda per desmoralitzar els independentistes i despersonalitzar la ciutadania catalana a ulls dels espanyols, i probablement la desestabilització, xantatge o suborn d’alguns líders o figures emblemàtiques que puguin posar bastons a les rodes. Res que no hagi estat experimentat, amb èxit modest, en altres processos d’independència propers i que històricament Espanya ha fet servir en tots els territoris dels quals ha hagut de sortir en contra de la seva voluntat.
Enfront d’això, durant massa temps, l’independentisme ha abusat del llirisme o del debat estèril. A banda, la majoria de tàctiques i accions que s’han fet fins ara han estat bé, i haurien de mantenir-se:
una presència pública constant,
amb manifestacions,
concentracions,
actes davant les presons,
murals,
estelades
o llaços grocs
que deixen en evidència la dimensió del problema i la deslegitimació pública de l’estat espanyol i els seus símbols i representants. De la mateixa manera que, durant els darrers mesos de la República Democràtica Alemanya, les concentracions constants van acabar de deslegitimar la dictadura comunista,
faríem bé de mantenir i intensificar l’esforç i la participació. Malgrat que el format de la Diada hauria de canviar, aquest 11 de setembre s’ha de mantenir, sigui com sigui, la potència de la mobilització anual per denunciar l’anormalitat de la dictadura espanyola i la legitimitat de l’autodeterminació, com també la del resultat del referèndum del Primer d’Octubre.
Però ara mateix tenim tres fronts de lluita (el president a l’exili i el Consell per la República, les institucions pròpies tutelades per un estat hostil i les entitats sobiranistes acompanyades de la societat civil), cadascun amb les seves responsabilitats i àmbits reals i potencials d’actuació, al qual caldria afegir-ne un altre: el govern provisional de la República.

El govern provisional de la República, que hauria de tenir un caràcter semiclandestí (una institució no oficial, tot i que amb visibilitat pública, preferentment al territori), hauria de ser constituït per un president (que podria ser el Molt Honorable Carles Puigdemont, atesa la legitimitat que li van atorgar les urnes el desembre del 2017 i a les eleccions europees) amb un conjunt de personalitats de prestigi dins l’àmbit de la seva cartera corresponent, de tots els espectres ideològics i socials, preferiblement no associats a partits.

 Aquest govern provisional, que és allò que potser caldria que instituís el Consell per la República, hauria d’esdevenir embrió de l’administració republicana: hauria de tenir capacitat d’expedir passaports i hauria de publicar un DORC (Diari Oficial de la República Catalana) on, a banda de la necessària declaració d’independència, es recollissin les principals mesures d’urgència que tinguessin prou càrrega política per a ser un pol d’atracció a la majoria del país. Per a posar un exemple prou clar, en un dels camps que conec, l’educació, caldria decretar d’urgència la gratuïtat de la universitat; o en el camp del treball, penalitzar la contractació temporal quan calgués; o en el camp de l’habitatge, regular-ne el preu. L’existència i presència d’aquest govern ha d’esdevenir un factor desestabilitzador de la dictadura espanyola, un desafiament obert i permanent que posi en evidència el conflicte entre una república democràtica, amb valors liberals i socials, i una monarquia obsessionada amb la repressió i l’autoritarisme. Molts votants de l’1-O no vam triar entre Espanya i Catalunya, sinó entre franquisme i democràcia. És obvi que, dins les obligacions d’aquest govern provisional, institució de referència dels republicans, caldria preparar una nova administració de justícia, un sistema de defensa i un sistema financer i bancari propi. Una estructura, en definitiva, apta per a actuar des del primer minut com a autoritat provisional fins a unes eleccions constituents.
Què poden fer les institucions?
Cal entendre que la Generalitat de Catalunya és intervinguda –ja de molt abans del referèndum– i que hi ha una paràlisi profunda i una certa por entre els tècnics no polítics que hipotequen l’acció quotidiana, de resultes d’una repressió fonamentada en la reiterada desobediència a les lleis espanyoles i la constitució. Ara, tenint en compte la capacitat que uns tribunals teledirigits tenen tendència a anul·lar qualsevol norma que surti del parlament o del consell executiu, l’impacte de determinades mesures, ni que sigui d’un punt de vista més moral que no pas pràctic, pot ser molt determinant a l’hora de plantar batalla a la dictadura.


Contra la monarquia
Malgrat l’anul·lació de les declaracions institucionals de crítica respecte del monarca per part d’un Suprem massa condicionat per l’ofès, cal perseverar en aquesta mena de declaracions. Hem d’entendre que, en tant que fa un paper simbòlic, pot ser la baula feble del sistema. Declarar-lo persona non grata o exigir que no posi els peus al territori de la República han de ser pràctiques constants, que, per molts primos de Zumosol que tingui a les institucions espanyoles o als grups mediàtics, no deixarà d’accelerar-ne el desgast. Els ajuntaments de l’AMI haurien de fer declaracions d’aquesta mena, per molt que les anul·lin, que els amenacin o que els partits d’obediència imperial els muntin espectacles. Els regidors d’aquells municipis que no siguin de l’AMI també ho haurien d’impulsar per suscitar contradiccions entre aquells partits, que deixarien en evidència la seva manca de coherència política. I no hauríem de descartar d’organitzar un referèndum destituent contra la monarquia, bé en l’àmbit municipal (com les consultes), bé d’abast nacional, que esdevingués un nou acte de desobediència col·lectiva i de control del territori difícil de pair per al règim del 78. La societat civil, a més, hauria de pressionar per evitar que pogués passejar-se sense que desenes de milers de persones censuressin la seva presència. Finalment, qualsevol entitat, cambra, col·legi professional, sindicat, associació de veïns, club esportiu, hauria de tenir iniciatives en aquest sentit. Qui crida a la repressió, qui simbolitza la continuïtat del franquisme, no pot ser mai ben rebut.

Llei de reparació de les víctimes del règim del 78. El miler llarg de ferits per l’1-O, els agredits pels paramilitars feixistes, els centenars de processats, jutjats i sentenciats per uns tribunals interessats i massa dependents de l’estat, els assenyalats per la ultradreta, com ara els docents denunciats falsament, els manifestants detinguts i multats –també per uns Mossos que actuen com a corretja de transmissió de determinats jutjats–, mentre no puguin anul·lar-se els seus processos, han de ser reconeguts per la Generalitat com a víctimes, i han de ser compensats amb diners públics, afavorits administrativament i condecorats públicament. És de justícia elemental. És una prova que les institucions catalanes, i molt especialment el parlament, hauria de passar. I, malgrat que previsiblement els poders foscos de l’estat faran tant com podran per evitar-ho, inventant-se normes, procediments o sentències, el fet que passi ja és posar en evidència un règim que ha incomplert els seus drets i que ha actuat com un estat turc. O és més aviat Ankara qui s’inspira en Madrid? El parlament actual ha d’impulsar una llei d’aquestes característiques, el govern provisional decretar l’anul·lació de tots els actes administratius que hi facin referència i la societat civil organitzada ha d’assenyalar amb el dit els repressors mitjançant la mobilització constant.
Des de la perspectiva del braç civil, cal impulsar i aprofundir algunes mesures interessants que ja s’han emprès. La proposta de l’ANC de crear un registre d’empreses que no es deixen intimidar per les pressions de Madrid és interessant, però no suficient. Caldria crear, amb aportacions voluntàries de la ciutadania republicana, una mena de hòlding republicà –si pogués ser, en col·laboració amb algun grup econòmic d’algun estat que tingui comptes pendents amb Espanya– que permetés de generar un espai financer per a afavorir el creixement i l’expansió d’aquestes empreses i cooperatives, i poder crear o expandir empreses en àmbits estratègics, com ara el transport, la seguretat, l’energia, la comunicació o els mitjans. Això, és evident, ha d’anar acompanyat d’un boicot obert a les empreses que no compleixin, per exemple, els drets lingüístics dels catalanoparlants.
Això ja es va fent; tanmateix, cal aprofundir-ho. Les comunitats catalanes a l’estranger han de pressionar per desacreditar l’estat espanyol a fi d’afeblir-ne encara més l’estatus internacional. Això implica reforçar la identificació catalana com a nacionals de la República (també amb documents expedits per la república provisional, que si bé en un principi no seran reconeguts com a vàlids, sí que posseeixen un paper simbòlic transcendent) i en la seva acció quotidiana. No és cap secret que presentar-se com a català al món ja no causa cares d’estranyesa ni preguntes incòmodes. La pedagogia a Espanya no serveix, encara que per al món, explicant el conflicte amb Espanya com una confrontació entre una cultura política democràtica i republicana i un règim monàrquic, repressor i autoritari, ha de ser una prioritat. Cal recordar els fils que lliguen la monarquia a la dictadura i a les forces obscures globals. Cal fer evident que la ultradreta va lligada al nacionalisme espanyol més o menys dissimulat. Cal recordar que el projecte espanyol consisteix a liquidar les minories nacionals amb la mateixa vocació que es van eliminar les minories religioses amb un esperit inquisitorial. Cal recordar que la lluita per la independència és la lluita per la democràcia. Una democràcia que, a diferència dels estranys conceptes d’obediència a lleis d’antic règim que regeixen a Espanya, és la capacitat de poder construir una convivència basada en l’acord, el consens i el respecte a la diversitat i la dissidència. Que la independència té més a veure amb un projecte de futur que amb el fet de recordar els nombrosos greuges passats i presents.
La independència i la República és un camí, llarg, complex i difícil. Tanmateix, i tot parafrasejant (amb perdó) Margaret Thatcher, ‘no hi ha alternativa’.

He d'anar a la manifestació (Jordi Galves elNacional.cat)

Font: dijous 29 d'agost del 2019




[...] He d’anar a la manifestació de l’11 de setembre? En va vaig inventar excuses, en va vaig intentar canviar de tema, en va vaig arribar a argüir que jo només comento l’actualitat política o faig algunes notes sobre cultura, que no soc cap confessor espiritual, que no soc cap capellà ni li dic mai a ningú el que ha de fer, prouta feina tinc amb saber el que he de fer amb mi mateix per aconsellar res a ningú. Com dic, tot va ser en va. La senyora Lola em barrava el pas i no pensava anar-se’n sense que amollés una resposta nítida i convincent. Ni ella ni jo ni força gent sap què ha de fer durant la pròxima Diada, sats? Enguany potser és encara més difícil que cap altre any, quan hem vist com és l’enèsima samarreta de l’ANC, quan estem tan cansats de la canícula i encara més de la politiqueria miserable de la quotidiana perplexitat, quan la divisió entre independentistes no s’atura, quan mal si calles i mal si no parles, quan les figures dels presidents Puigdemont i Torra semblen més fràgils que mai, més abandonades de tothom enmig del temporal. Quan hi ha tantes i bones raons per engegar-los a tots a pastar fang, quan n’estem farts de la política covarda dels gestos simbòlics, la que impedeix la realització de gestos metabòlics, sistòlics, eòlics, que ens elevin com l’au dels temporals.


Senyora Lola, senyores i senyors, jo, sentint-ho molt i arriscant-me a suscitar la ira més legítima i justificada de tots vostès, jo,
personalment aniré a la manifestació. No només contra Espanya, contra l’Espanya dels submarins que no se submergeixen, de les naus de guerra que no caben en els ports, dels avions militars que s’estavellen. Contra els màsters falsos i els doctorats fantasmes. Contra l’Espanya que mata toros, que aplaudeix Plàcido Domingo, de l’Espanya de la inoperància i de la desídia, contra l’Espanya que encara no s’ha desnazificat ni vol fer-ho, la que manté el mausoleu al general Franco, la que perpetua les grans famílies de l’espoli a tot arreu, les del franquisme sociològic que odien i odiaran la democràcia, Catalunya, els estrangers i, en definitiva, la diferència, que odien tot allò i tots aquells que no són exactament com ells. Aniré a la manifestació sobretot en contra dels partits independentistes, de tots el partits. De la CUP arrogant que pensa que fer política consisteix a dir que no a tot i fer el joc al bloqueig institucional del Govern i del Parlament de Catalunya, de Junts per Catalunya que es debat entre Artur Mas i Carles Puigdemont, que s’entén amb els agents del 155 per la pagueta i que cada dia que passa es desacredita més pel seu egoisme classista. Aniré a la manifestació també contra l’ERC d’avui, la que pensa en el partit i no en el país, la que busca el poder a qualsevol preu, la que vol convèncer tothom que avui la independència és impossible.

Aniré a la manifestació sobretot per recordar una cosa. Que la majoria social del poble de Catalunya vol la independència, com asseguren totes les enquestes independents, per continuar dient que el divorci emocional, polític, cultural i humà amb Espanya és irreversible. Per denunciar que la Constitució Espanyola ja no té vigència a Catalunya perquè l’espanyolisme ha trencat unilateralment el pacte constitucional de 1978 i perquè no hi ha marxa enrere.



(3 octubre 2017)


Perquè la revolta dels somriures continua més viva que mai, perquè el poble, només el poble, és el propietari de la sobirania.


Perquè el poble català és molt més important que quatre polítics oportunistes, que quatre corruptes, que quatre venedors de fum.
Aniré a la manifestació per trobar-me un any més amb tots vosaltres, els vulgars, els que suen i badallen i fan pets, els que no som ningú, els enganyats, els apallissats, els insultats, els criminalitzats, els que creiem, contra tots els entrebancs, en l’evidència de la victòria independentista.

Perquè la manifestació és la gran assemblea popular de Catalunya, la que ens representa a tots.
Perquè la manifestació és la prova, l’evidència, la rotunditat del fet viu de Catalunya amb el qual ni poden ni podran acabar mai.


Perquè, sats, la manifestació aplega tot el poble i demostra a tot el món el nostre immens poder. Temible, incalculable.

50 anys d'evolució tecnològica (diari Ara)

Font






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11 de setembre del 2019: inscripcions

Quan falten 10 dies per a la manifestació de la Diada d'enguany les inscripcions estan així:

link actualitzat



Mapa dels trams i les comarques